lunes, 21 de septiembre de 2009

Olé 003: El atasco de influencias

Por tercera vez consecutiva, nos encontramos con una historieta de la época semi-apócrifa de finales de los años 80. Y aunque en principio la historieta está firmada por Ibáñez (año 1990), algunos chistes fáciles nos hacen pensar que en el guión ha habido alguna otra mano más que la suya.

Para alguien que tiene poca idea como yo, que no me dedico a esto, y que casi todo lo que sé sobre Mortadelo y Filemón lo he aprendido leyendo tebeos y en el foro de la TIA, observando así un poco por encima el dibujo parece indicar que sí que está hecho por Ibáñez. Mientras que en algunos otros títulos sí que se observan expresiones extrañas y movimientos raros en los personajes, aquí no se ven tanto. Pero ojo, ya digo que lo hago desde un punto de vista bastante inexperto y por ese motivo no descarto que algún otro dibujante apócrifo le haya podido ayudar con los bocetos y tal...

El guión es otra cosa bien diferente. Porque a pesar de que es una historieta bastante aceptable dentro de lo que cabe (por supuesto, no las compararemos con la época de oro) con gags graciosos y demás, sí que se pueden detectar chistes un poco de "humor fácil", como es el del hormigón armado...
En cuanto al argumento de la historieta principal del cómic del que nos ocupamos hoy, podemos decir que trata un tema de "actualidad" ya que habla de las influencias, o "enchufes" (como también se conocen) de ciertos tipejos para conseguir lo que ellos quieren... Si hurgásemos un poco en el día a día observaríamos que hay muchos casos así... Pues el caso es que Mortadelo y Filemón tratarán de detener a toda la panda de granujas que andan detrás de todo este lío de influencias...

Como curiosidad, podemos decir que uno de los personajes, que en concreto aparece en el segundo episodio, el gordo calvo con barba y gafas oscuras, recibe varios nombres durante su aparición:
También andarán detrás de compañías como "El rostro cementero", que imagino que será por la cara dura que se gastan algunos, y "Viajes mar & quita l'último". Que, por cierto, con esta última compañía de viajes, no es muy recomendable precisamente eso, viajar... Porque cuando se hacen con la compañía que lleva los autobuses, pasa esto...
O cuando organizan un agradable viaje en barco, para que todos los pasajeros vayan tranquilos y felices...
O un viaje en avión, de los más seguros que pueda haber...
En cuanto al final de la historieta, es uno de los habituales... Mortadelo y Filemón sufren lo indecible y las pasan canutas en el intento de lograr la misión, y luego es otro el que sin mover un dedo se lleva todos los halagos y las flores del Súper, en este caso el agente Pardíllez...
Por último, decir que también aparece nuestro amigo del mentón pronunciado, ese que a lo largo de los cómics nos aparece tantas y tantas veces, y que se ha comentado incluso en el foro de la T.I.A. su omnipresencia...
Resumiendo, el nivel gráfico de la historieta está bastante bien, mientras que la calidad del guión baja un poco, así que mi nota particular en esta ocasión es un 6.

Nuevamente, en la parte final del Olé tenemos dos historietas cortas de 8 páginas cada una.

La primera, "Hoy se trata de ligar!", que por cierto es una de las últimas cortas de Ibáñez, trata de Mortadelo intentando ligarse a la Ofelia por encargo del Súper, con la finalidad de que se quede en la empresa y no acepte un empleo mejor que le han ofrecido de la N.I.E.T.A. (Naricing International Enterpris Tintorring Agency). Aunque no es la mejor historieta que he leído, sí que me lo pasé bastante bien viendo las penurias por las que pasa nuestro agente, y los intentos de esquivar a la Ofelia cuando hay alguien delante...

Y la segunda es lo mejor del cómic. En "La cámara busca-fresquito" (en la que se basó posteriormente "La cámara calorífera"), Mortadelo y Filemón prueban el nuevo invento del Bacterio: una especie de máquina del cambiazo donde se introduce uno y la máquina le transporta al lugar más fresquito que haya dentro del radio seleccionado con una ruedecita. La lucha entre el Súper y los dos agentes por quién se mete en la cámara y quién no, es divertidísima.

Nuevamente, hay que admitir que las cortas superan a la larga. Al menos, en mi opinión y para mi gusto, sí.

2 comentarios:

Chespiro dijo...

Bueno, lo único puramente Ibáñez de este volumen es La cámara calorífera. El atasco de influencias es obra (una de las mejores) de Juan Manuel Muñoz, al menos en cuanto a dibujo se refiere.
En el guion, aunque con alguna cosa rara, veo una vuelta de Ibáñez a su obra, así como un antecedente del giro político que había de darle a esta de los 90 en adelante.

Mark dijo...

Mmmm aquí no sabría yo qué decir. Creo que a diferencia del Profeta Jeremías, Las Embajadas Chifladas o el Gran Sarao, este episodio se acerca más al guión y dibujo de Ibáñez que cualquiera de sus apócrifos. No sé si este lo hizo Ibáñez entero o con sus ayudantes, pero la diferencia con los cómics que he mencionado es abismal.