lunes, 5 de octubre de 2009

Olé 004: El premio "No-Vel"

Hoy nos dedicaremos brevemente al cuarto Olé de la colección, de la misma época que los anteriores (la firma de Ibáñez lleva fecha de 1989), y aun sin ser tampoco lo peor de la época apócrifa de Ediciones B, tampoco estamos ante ninguna de las genialidades que han salido del lápiz de Ibáñez.

Para empezar, en la primera página ya vemos a santo de qué viene el título tan extraño que tiene el cómic. El "no-vel" del chino (no ver nada, claro), se aprovecha para hacer parodia de los famosos premios Nobel. La principal diferencia es que los "no-vel" se otorgan a aquél que se cargue más gente...

Otro chiste un poco "flojillo" es el del nombre del personaje... Al enterarnos de cómo se llama, yo creo que ya podíamos preveer el fácil chiste que nos íbamos a encontrar... Resulta que el chino se llama "Ten-go-pis". Y claro...
Hombre, no digo que el chiste pueda tener su gracia, pero es que, sinceramente, no me negaréis que era un poco previsible... Bueno, resulta que el tipo ese, cómo no, tiene también un sicario para hacer la faena "sucia". Un tal "ku-kal-acha"...
Otro de los chistes que podemos destacar es precisamente el dedicado al estereotipo que se forma en los cómics de Ibáñez sobre la forma de hablar de los chinos, que utilizan la "l" en vez de la "r". No voy a negar que estas situaciones me arrancaron una risilla...
Relacionado con esto, en la misma historieta hay un hecho que me llamó bastante la atención. Hablo del "esfuerzo" que tuvo que hacer Ibáñez (o quien fuera) para hacer que, en el último episodio, Ten-go-pis disfrazado en la T.I.A. tuviera que decir una tras otra frases sin poder pronunciar la "r" para no ser descubierto por alguien de la organización, ya que su intención es hacer gamberradas y contar mentiras para tratar de que los miembros de la T.I.A. se declaren la guerra entre ellos... Bueno, he encontrado hasta tres viñetas donde no usa la "r" para no ser descubierto:
Pero claro, tenía que llegar el momento donde metiera la pezuña, lógicamente, para ya empezar con el desenlace de la historieta:
Aún hasta el final hay nuevas meteduras de pata de Mortadelo y Filemón, como la del tipo que habla con "laele"... O bien el tipo ese gordo luchador de lucha libre que habla como un poco confuso...
A pesar de todo, y aunque puede parecer que lo estoy poniendo a parir, sinceramente, a mí no me pareció tan mal cómic. Le doy otro 6.

Antes de continuar con las cortas del final, quiero comentar alguna curiosidad más sobre esta historieta del premio No-Vel. Por ejemplo, decir que esta es una de las historietas en las que nuestro amigo (sí, el señor del mentón pronunciado) tiene más protagonismo. Aquí hace de jefe de personal en la T.I.A., y su función principal en esta historieta es que se mantenga la compostura entre el Súper y nuestros dos agentes. Ello origina unos buenos gags, tanto con ellos tres como con la Ofelia, que también interviene ahí. Pero a pesar de dedicarse a eso, vemos que nuestro personaje también pierde de vez en cuando la compostura, y esta vez no es por culpa de ninguno de los dos, sino por el chino. Sí, hay que tratar a los agentes con finura:
También, aunque pueda parecer un disfraz que Mortadelo le haya prestado a su jefe, es una mutación después de pasar por la "cámara de gérmenes desconocidos"...
Venga, vamos con las cortas. En primer lugar, "El can "dado"", en el que un chucho llamado "Dado" a causa de una de las gracias del Súper, se dedica a fastidiar a nuestros agentes con sus manías, cuando para lo que está es para perseguir maleantes. Las situaciones son divertidísimas y dejaré aquí un ejemplo:
Y luego, "El Troncho 90", una especie de serial, que son ocho páginas divididas en cuatro pequeños episodios de dos. Otra muestra más de las grandes obras de Ibáñez en los 70, así que no me enrollaré mucho más, y dejaré de nuevo otro ejemplo, esta vez del final de la historieta, un final que ya conocemos en cuanto a estructura:

¿Así que el tubito para guardar una quiniela, eh?
Una vez más, para mí, las cortas del final vuelven a superar a la larga. Próxima entrega, "El gran sarao".

1 comentario:

Raúl dijo...

Una aventura protagonizada por el único malvado de la etapa 87-90 que reaparece en Venganza cincuentona. Dentro de una tónica bastante sosa, es una de las que más me gustó.