martes, 1 de diciembre de 2009

Un caserón de peliculón

Hoy hablaremos un poco de 13 Rue del Percebe. Y es que los Olés 20 y 40 están dedicados íntegramente a esta serie de Ibáñez, una serie que vale la pena. En cuanto a las imágenes, cuelgo la de la primera página de esta serie, publicada en la revista Tío Vivo el 6 de marzo de 1961. Decir también que, al ser tan grande, la divido en dos partes...
En el ático, a la izquierda tenemos al moroso más famoso del cómic español. Sabemos que se llama Manolo (y pensamos que puede ser un homenaje a Manuel Vázquez). Se dedica a pedir prestado dinero y luego inventarse mil excusas para no devolvérselo a los sufridos acreedores, que suelen ocupar la parte derecha de la planta más alta de la casa. Podemos destacar también que esos mencionados intentos tienen éxito la inmensa mayoría de veces.

En la parte derecha del ático, además de donde suele estar la cola de acreedores, está la típica imagen del ratón y el gato, aunque si os digo la verdad, me compadezco del pobre gato... Creo que en todas (o casi) las páginas de 13 Rue es el gato el que sale mal parado. Aunque normalmente se sitúan a la derecha, en esta página podemos observarlos en el tejado encima de la casa del moroso, en una situación como la que he descrito.

Seguimos bajando, y en la tercera planta a la izquierda nos encontramos con el ladrón, cuyo nombre es Ceferino Raffles (que creemos que puede ser un homenaje a Raf, de ahí ese apellido). Muchas de las veces roba cosas inútiles, y en otras su esposa intenta hacerle ver que está cegato, porque a menudo se ven confusiones al más puro estilo Rompetechos.

En la misma tercera planta, a la derecha, vive una familia. Pero no es una familia cualquiera... Decir que la madre (Benita) sale prácticamente en todas las páginas mientras que el padre es justo al revés. Pero ahí lo importante son los niños. En principio eran seis hermanos, cinco niños pequeños y la hermana mayor, quien sufre junto a sus novios las gamberradas de los niños en las primeras páginas de la serie. Más tarde fueron descendiendo el número de niños, generalizándose un estándar de tres niños, aunque en ocasiones yo haya llegado a ver sólo dos.

Más abajo, en la segunda planta a la izquierda, encontramos a una mujer bastante mayor que es miembro de la protectora de animales. Aunque a lo largo de las numerosas páginas de la serie podemos encontrar muchos tipos de animales en su casa, la inmensa mayoría son gatos. La mayoría gatuna la podemos ver en la imagen, aunque también hay una jaula con un loro colgadaen la ventana.

A la derecha de esta señora nos encontramos con una vivienda que ha pasado por varias etapas, generalmente tres. La primera, en la que estaba ocupada por un científico chiflado al que en muchas ocasiones le acompañaba un monstruo estilo "Frankenstein" fabricado por él mismo. Ese monstruo protagoniza escenas bastante divertidas. Posteriormente, el científico se tuvo que mudar por supuestos "problemas de tamaño", aunque en realidad suponemos que fue a causa de la censura que Ibáñez no pudo seguir con él. En la segunda etapa, la vivienda está vacía, y podemos observar cómo la portera (luego hablamos de ella) intenta estafar a los posibles compradores haciéndoles ver las inexistentes comodidades de la casa. Y finalmente se hace con ella un sastre que no termina de contentar a sus clientes con los trajes que hace...

Ya en la primera planta, a la derecha nos encontramos con un veterinario también bastante incompetente, como podemos comprobar en muchas ocasiones. Rara vez los animales terminan bien parados cuando pasan por manos de este doctor. En ocasiones se aprovecha de los animales que le llevan en beneficio propio, costándole un cabreo del dueño del animal.

En el primero derecha nos encontramos con una pensión, pero una pensión que podríamos calificar casi peor que "El Calvario", donde residen Mortadelo y Filemón. La patrona de la pensión, llamada doña Leonor, se aprovecha de los huéspedes que aloja poniéndoles el precio más alto posible con las menos comodidades que le sea posible. Yo sigo sin entender cómo los huéspedes siguen quedándose allí...

Ya en el bajo, nos encontramos a la derecha una tienda de ultramarinos. Se supone de ultramarinos porque ha sido de todo: carnicería, frutería, verdulería, lechería, quesería... Vamos, que el tendero ha vendido de todo. Para rematar ya la faena, en la nuevapágina que publicó Ibáñez en el 2002 con motivo de la publicación del Super Humor 35 (en mi posesión), la tienda se convierte en un supermercado, y el tendero está cobrando en la caja... Y el tendero, don Senén. Es un tipo de lo más tacaño y estafador que se puede echar a la cara una humilde ama de casa como las que van a comprar ahí habitualmente...

A la derecha de la tienda, está la portería, con la sufridora portera, que ya son ganas de trabajar en una casa como esa... A la hora de la administración de la comunidad, también le gusta sacar provecho, como muchos otros habitantes de la casa... También tenemos el ascensor, que funciona bien una de cada 100 veces, y casi en la mitad de páginas está en reparación... Y ya en la calle, aunque también formando parte de nuestra comunidad de vecinos, vive Doroteo Hurón (también se le llama don Topo). En concreto, vive en la alcantarilla.

Y ya sólo me queda por comentar que en algunas ocasiones vemos personajes como Rompetechos o Mortadelo pulular por la casa... Aparte de una arañita que encontramos a veces en alguno de los pisos, que también llama la atención... Por mi parte, después de Mortadelo y Filemón y Rompetechos, es la serie de Ibáñez que más me gusta.

1 comentario:

Felikis dijo...

Hasta las 12 de la noche no me he pasado por aqui, y he entrado justo despues de publicar mi entrada. Lo que he visto me ha hecho reir... ¡hemos publicado del mismo tema, la 13 rue! xD

En fin, un buen analisis. No me acordaba de la arañita. Mira a ver el mio